Bienvenidos a esta ventana al mundo.No pretendo hacer una guía detallada de cada viaje puesto que en internet hay mucha más información que la que yo os puedo dar, lo que pretende este blog es fundir dos de mis grandes pasiones: viajar y la fotografia y enseñar así las vivencias personales, las curiosidades y la manera de disfrutar un viaje de una manera muy particular: la mía.
Trataré de dar información útil, tanto en mis textos como con enlaces a distintas webs. Los artículos variarán en su composición dependiendo del tipo de viaje, pudiendo tener más contenido en texto o casi exclusivamente fotografias.
Por si interesa a alguien, el equipo fotográfico que uso consta de una compacta Canon PowerShot S50, una Canon EOS 400D y una EOS 7D con distintos objetivos: 18-50 de Canon, un 18-200 de Sigma y un macro de focal 50mm también Canon. También un flash speedlite 480 EXII y diversos cachivaches más que cada vez hacen más difícil cuadrar el peso de la maleta en los aeropuertos...

Como vereis, este espacio web no tiene publicidad, así que los comentarios son bienvenidos y siempre se agradecen.
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Espero que lo disfrutéis.
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jueves, 18 de octubre de 2007

Costa Rica: Pura Vida

Tras 11 horas de vuelo desde Barajas, y con un cansancio considerable, se llega al aeropuerto de San José. Lo primero que uno ve , sobre todo si es por la tarde y en el mes de septiembre, es un cielo muy oscuro que parezca que vaya a explotar en cualquier momento.



Estos cielos nos acompañarán durante todo el viaje en mayor o menor medida dependiendo de la época del año y de la zona del país en la que nos encontremos, pero es parte del encanto.

Nosotros tuvimos mucha suerte y en un viaje de tres semanas, tan solo llovieron 5 ó 6 días, y menos uno que nos pillo por sorpresa, el resto siempre de noche.


Hay que decir que en Costa Rica anochece muy temprano (sobre las 18 h) y amanece más temprano aún (a eso de las 4:45 h) y son los mejores momentos, sobre todo de madrugada, si lo que uno pretende es ver fauna.

La gente por lo general es muy amable y tienen una cocina muy rica y variada, siempre que uno busque fuera de las típicas ofertas culinarias del gallo pinto, que por otro lado, está muy rico, es muy nutritivo y será difícil no toparse con él en algún momento.

La forma ideal de disfrutar Costa Rica es moviéndote a tu aire.


Lo mejor es alquilar un coche, un 4x4 si se puede.





Las carreteras son bastante malas, aunque yo me llevé una grata sorpresa porque me habían metido mucho miedo con eso y me las encontré mejor de lo que esperaba.

Con lo que sí hay que tener muchísimo cuidado es con el tráfico. Los coches, motos y camiones son muy viejos, van muy deprisa y no respetan la continua (muchas veces porque no está ni pintada) ni muchas de las normas de circulación. Además, hay muchas escuelas y todas al lado de la carretera.



El GPS se vuelve bastante útil ya que a veces hay entramados de carreteras en los que es fácil perderse, o alguna cortada por desprendimientos debido a las lluvias.


Otra forma de moverse es en transporte público. Te lleva a cualquier punto del país y es barato, pero tiene la desventaja de que es lento e incómodo.




También existen avionetas para desplazarse a los principales puntos turísticos, con aeródromos diseminados por todo el país y uno más grande en San José (sin llegar a ser aeropuerto, sin posibilidad de perdida pues solo hay dos mostradores) .


Por unos 80 $ por persona, en media hora estás de Tortuguero a San José y aunque las veáis pequeñas, me sentí seguro y solo las vistas que ofrecen desde las alturas vale la pena. La principal compañía es Nature Air

Las llamadas desde el móvil salen CARÍSIMAS, sobre todo al extranjero, pero venden en casi todas partes unas tarjetas que se usan en cabinas, que hay repartidas por todos lados.

Es aconsejable llevar un buen repelente de mosquitos, abundan. Aunque en principio no hace falta vacunarse de nada, es recomendable visitar la web del ministerio de sanidad y consumo
por si acaso, aunque esto se hace extensible a cualquier país.

El único problema es el Dengue. No es común y se da, sobre todo, en zonas muy localizadas del Caribe sur, por la zona de Puerto Viejo de Limón.

El agua es potable en casi todas las zonas del país, pero es recomendable tomarla en botella, pero esto se hace difícil cuando se ven los batidos y zumos que preparan en todas partes y a los que seguro no podrás resistirte.



La mejor manera de estar informado y saber qué se va a ver es llevar una buena guia. De todas, la que más me gusta es la guia de Lonely Planet. No abundan las fotos, pero para eso ya vas al país y sin embargo, tiene toda la información necesaria para poder moverte por tu cuenta: hoteles, restaurantes, transporte, carreteras, parques naturales, costumbres, etc.

También quiero dar las gracias desde aquí a Christian y a su familia, que ya desde la preparación del viaje en España se portó fenomenal con toda la información que me facilitó y una vez allí, hizo gala de ser el mejor anfitrión que pudimos tener, lástima que nos viéramos tan poco, eso hace que tengamos pendientes unas Imperiales allí y unas Mahou aquí. De verdad, GRACIAS.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Tortuguero: el Amazonas centroaméricano

Tras hacer una sola noche en Heredia (a 3 Kms del aeropuerto y a poca distancia de San José) nos dirigimos en autobús a Tortuguero, en la provincia de Limón (noreste), donde podremos observar el Parque Nacional Braulio Carrillo, ya que la carretera lo atraviesa totalmente (una de tantas veces en que podremos notar la lucha progreso - desarrollo sostenible).


Salimos de la carretera principal para adentrarnos por una secundaria que se encuentra en muy mal estado. Transcurre entre campos de plataneros trabajados duramente por las clases mas pobres del país y mansiones de terratenientes y capataces que se encargan de la máxima producción. No es difícil ver como los guardias privados de los caserones salen a exhibir sus escopetas de corredera al paso de los turistas, dejando bien claro donde acaba la carretera y donde empiezan las tierras de sus amos. Últimas reminiscencias del paso de la Fruit Company por Costa Rica.

A estas alturas ya habiamos conocido a Juanjo y Merche, otra pareja de luna de miel que son un encanto y con los que disfrutamos Tortuguero, lástima que no coincidieramos más durante el resto del viaje. Abrazos desde aquí para los dos.

Pasado un buen rato se llega al embarcadero del río, donde cogeremos un bote que nos llevará a la entrada del parque y al hotel deseado. Es a partir de aquí donde uno empieza a darse realmente cuenta de donde está y de la grandeza y riqueza de estos bosques. El Parque Nacional tiene una superficie de unas 19000 hectáreas. Es una zona de bosque tropical muy húmedo, registra una gran cantidad de precipitaciones durante todo el año. El parque está atravesado por multitud de canales y lagunas navegables que brindan al visitante una oportunidad única de conocer la exuberante flora y fauna de la zona.

Un paseo en lancha por los canales de la zona al amanecer y otro al anochecer son indispensables para disfrutar la belleza del parque. En el recorrido podremos encontrarnos con los monos congo, araña y capuchino, el perezoso, caimanes, cocodrilos......





Hay que contratar un guía si no se lleva con agencia puesto que se aprovechará mucho más la excursión y se verá mucha mas fauna.
Dentro del parque está el pueblo de Tortuguero, siendo este muy pintoresco. Da una falso aspecto de pobreza, ya que aunque las casas están que se caen algunas, se nota la influencia masiva del turismo y el dinero que deja y aunque por el día no hay ningún problema, se nos aconsejó no pasear de noche por los alrededores.
Las playas de Tortuguero, bañadas por el Caribe, son otro de sus atractivos, sobre todo en época de desove de la tortuga verde (julio-octubre). No son aptas para el baño debido al fuerte oleaje y a los tiburones, que esperan hambrientos la llegada de las tortugas.


El espectáculo del desove se ha convertido en esta zona más en un show que en otra cosa. Hay que explicar que las tortugas llegan a lo largo de toda la costa de Tortuguero, pero es aquí donde se organizan las excursiones nocturnas en las que cobran un dineral por ir en grupos muy numerosos (y eso que nosotros fuimos en temporada baja), no estás más de 5 minutos viendo la puesta y para colmo se molesta muchísimo al animal, aunque no dejan tirar fotos, ni siquiera sin flash (cosa normal teniendo en cuenta la cantidad de gente que va y lo que eso repercute en la tortuga).


Te dicen que tienen el tema de la caza furtiva muy controlada pero la sensación que tuvimos es que tienen más ganas de vigilar al turista para que pase por taquilla que de verdad tratar de arreglar la desaparición de estos animales. En varias ocasiones se nos ofreció una tortuga "para nosotros solos" por unos pocos dolares, asegurándonos poder tocar las tortugas y hasta los huevos (el de la foto es un huevo muerto que vimos a la mañana siguiente, no vayáis a pensar mal). Además, está permitido coger un número determinado de huevos, alegando que si se controla la caza legal, no habrá furtivos, cosa poco probable porque es una potente fuente de ingresos debido a la costumbre que hay de comérselos pensando que son afrodisiacos.

Aún así, y una vez allí, se hace irresistible no pagar por ver el espectáculo (de eso se aprovechan) y vale la pena, porque aunque más adelante, en muchas otras zonas del país, tendrás oportunidad de volver a verlo mucho más cerca, con más tiempo y respetando mucho más al animal, no será la tortuga verde, que es una de las más grandes del mundo y de las pocas capaces de dejar unas huellas tan grandes como la de la foto y hacer unos nidos de hasta casi 3 metros de diámetro.

martes, 16 de octubre de 2007

Corcovado: el lugar biologicamente más intenso del planeta

Para dejar las playas del caribe norte y los canales de Tortuguero dirección Corcovado, en la península de Ossa (Pacífico, al suroeste) elegimos Nature Air, haciendo escala para cambiar de avioneta en San José.

Es un medio de transporte rápido y cómodo, de manera que lo que en coche podía habernos llevado un día cruzar el país de punta a punta, lo hicimos en menos de 3 horas, con unas vistas aéreas de los bosques, prados y ríos increíble, por no hablar del color del pacífico desde el aire...

Podemos alojarnos en varios sitios alrededor del parque de Corcovado, todos en la Península de Ossa y desde cualquiera de ellos te llevarán al parque.

Nosotros elegimos la zona de Bahia Drake (cogió el nombre del pirata) y nos alojamos en el hotel La Paloma Lodge. Aunque la web está en inglés, no hay que preocuparse, todos hablan español allí. Contratamos con ellos desde España los vuelos en avioneta San José-Bahia Drake-San José y la estancia en el hotel. Teníamos los billetes esperando en el mostrador del aeródromo, te recogen al aterrizar y te llevan primero en coche y luego en bote al hotel (los de la foto son el chofer del jeep y Mike, el dueño del hotel, que coincidimos con el en el vuelo).

Desde el primer momento que llegas, te das cuenta de por qué el National Geographic dice de este parque que "es el lugar biológicamente más intenso del planeta". El emplazamiento de La Paloma es privilegiado, con unas vista impresionantes al Pacífico y medio oculta por la vegetación, mimetizándose con el bosque.

El trato de la gente en el hotel fue exquisito, en especial el de Nancy y Emilio, desde aquí quiero mandarles saludos y un fuerte abrazo.

Puedes contratar todas las excursiones directamente desde el hotel, entre ellas tienes avistamientos de ballenas (Costa Rica y en especial Drake es el lugar del mundo con la temporada más larga para ver ballenas), kajak por el río (gratuito si estás en el hotel), imprescindible la visita al parque, para el que vale la pena contratar un buen guia (saludos al nuestro, Carlos, que fue un tío estupendo, aunque no quiso bañarse en el río...) y para los amantes del mar, snorkel, con visita a la isla de Caño incluida y buceo, del que no puedo colgar fotos porque no salieron bien, una lástima.
En caso de que se busque una opción más barata, Emilio, mientras trabaja en el Paloma Lodge, ha empezado con muchas ganas un proyecto en Agujitas, donde se puede dormir en unas tiendas de campaña en lo alto de una colina en la parte alta del pueblo. Si se quiere más información: http://www.drakebayvista.com/

No hay que confundir la isla de Caño, con la Isla de Coco, la cual es Patrimonio Natural de la Humanidad y un paraíso para bucear, aunque tiene el inconveniente de que se necesitan tres días navegando para llegar, lo que me impidió pode hacer alguna inmersión allí.

Otra excursión que no debe uno perderse es la que realiza Tracie y su marido Victor, también llamada "dama de los bichos". Una pareja de entomólogos enamorados de cualquier animal que se mueva y que te llevará, de noche, por los alrededores del hotel, mostrándote un montón de fauna que por ti mismo no hubieras sido capaz de encontrar. Esto viene muy bien para el resto del viaje, puesto que luego serás capaz de identificar, en la noche, que animal tienes delante por el brillo de sus ojos, por ejemplo.

El Parque Natural de Corcovado acoge un sin fin de especies naturales en peligro de extinción. Se puede entrar por varios sitios, nosotros entramos por San Pedrillo por estar más proximo a Drake, aunque dicen que el mejor sitio es por Sirena. Lo ideal sería hacer una marcha de varios dias por el parque, pero para eso hay que ir muy preparado y estudiar bien los mapas, puesto que hay un sin fin de senderos. Si se lleva esa idea, hay mucha información en la red que os servirá, pudiendo dormir hasta en puestos de guardabosques siempre que se pida permiso antes.




Tengo que reconocer que de todo lo que pude ver en tres semanas viajando por este país tan maravilloso, Corcovado y Ossa en general fué de lo que más me gustó, gracias a las oportunidades submarinas que me dió (mi primera vez cara a cara con un tiburón), gracias a las ballenas con sus crias que pasaron rozando el bote y se dignaron a deleitarnos con sus saltos, gracias a la gente de Agujitas por su trato maravilloso, y gracias sobre todo, a la cantidad de fauna que pude observar sin ni siquiera salir del hotel (ahí aprendí que una terciopelo o ferdelance SIEMPRE tiene preferencia en el camino).


lunes, 15 de octubre de 2007

Poás: el crater más grande de Costa Rica y el segundo del mundo

Poás está en Alajuela, la región del valle central. Para llegar a este Parque Nacional y verlo se recomienda ser madrugador. De poco sirve llegar pasadas las 9 de la mañana porque podríamos haber hecho el viaje en balde, pues las nubes no nos dejarán ver nada.


El acceso es bueno, solo hay que subir una carretera asfaltada y dejar el coche en el parking, eso sí, obligatorio aparcarlo en batería y con el morro hacia delante, porque no hay que olvidar que está activo y nunca se sabe cuando puede empezar una erupción y haya que desalojar. Luego enfilaremos una empinada cuesta que tiene su recompensa cuando ante nosotros aparece el impresionante cráter del Poás. Deja sin respiración.



Hacia las 9, y de repente, empieza a cubrirse de nubes de una manera tal, que el azul turquesa de sus aguas desaparecerá de nuestra vista como si nunca hubiese existido.


Para bajar, podemos volver por el mismo sitio o dar un sobrecogedor paseo por una senda marcada a través de un húmedo y frondoso bosque que nos recordará constantemente que es nuboso, que nos llevará, dando un rodeo, de nuevo al parkig (o parqueo, como dicen allí).

Atravesándolo, es fácil ver alguna ardilla sin la menor preocupación por la proximidad del majestuoso volcán.







Estando en esta zona y con todo el día por delante, no podemos dejar de ver la magnífica cascada de la paz, y si es posible, aconsejo pasar al menos una noche en el hotel Peace Lodge y visitar sus Waterfall Gardens, este hotel pertenece a la cadena small distinctive hotels.






Con el precio de la estancia tenemos también la entrada al parque, donde se puede disfrutar de un estupendo mariposario, un aviario enorme, el mejor serpentario que he visto en todo el país, un ranario con un montón de especies sueltas, entre las que se encuentran la típica de ojos rojos y patitas naranjas y la dificilísima de ver rana de cristal, un jardín de orquideas, un jardín de colibries donde puedes darles de comer y un lago con truchas donde poder pescar. Aunque lo más bonito son las cinco cataratas que tiene el parque, siendo la última la Cascada de la Paz.
Es un estupendo lugar para relajarse, la comida del restaurante es muy buena y si se dice al hacer la reserva que es viaje de luna de miel, tendrán un detalle en la habitación (eso, en realidad, es extensible a todos los hoteles en los que se reserve por cuenta propia. Todos suelen tener algún detalle, aunque no debe dar vergüenza preguntarlo e incluso sugerirlo).